Coaching o terapia PDF Imprimir E-mail

Para esta discusión es conveniente tener en cuenta que en psicoterapia  existen muchos tipos de terapia psicológica, desde aquellas prolongadas y orientadas al profundo cambio interior, como el psicoanálisis, hasta las que son cortas y más orientadas al cambio conductual, como la modificación de conducta o la terapia de solución de problemas.  Entre estos dos hay una enorme variedad de teorías y métodos de trabajo, apropiadas para diferentes tipos de personas y necesidades. Cuando aquí se hace referencia a la psicoterapia se habla de lo que de manera burda se puede generalizar de este gran abanico de terapias.

La psicoterapia y el coaching ontológico tienen varias cosas en común, es por ello que mucha gente puede pensar que son lo mismo con nombres diferentes (modas). Comparten elementos en común, ya que ambas son con sesiones presenciales individuales o en grupo (aunque se está utilizando varias modalidades de coaching a distancia). En ambos procesos se busca que la persona pase de una situación a otra en la cual se hagan cargo de algunas de sus inquietudes. Dentro de estas charlas surgirán espacios para ventilar emociones que son escuchadas con empatía y calidez. Además, ambos procesos tienen un fuerte compromiso con la confidencialidad y la ética.

En psicoterapia, el profesional es visto como un experto que evalúa  y crea las condiciones para aliviar los dolores y síntomas; el proceso se enfoca en sanar y restaurar el funcionamiento del paciente.  Por el contrario, en el coaching no hay paciente sino una persona comprometida en la construcción de su vida, y el coach es un facilitador de procesos de auto conocimiento y aprendizaje. Existe un acuerdo de cooperación mutua en el cual el cliente es el experto en su vida y el coach, en procesos de cambio. El coach apoya al cliente para que se enfoque en lo que es posible, contando con las circunstancias, aprendizajes y experiencia del propio paciente. En el coaching se profundiza y se logra transformación en la medida en que el cliente lo desee, y hasta esto puede tener efecto terapéutico.

La psicoterapia se ha asociado  tradicionalmente con problemas severos, traumas psicológicos, trastornos mentales o psicopatología, lo que ha hecho que muchas personas no accedan a procesos de cambio personal por el temor al rótulo que estos implican. El coaching permite a las personas buscar ayuda profesional sin este estigma, especialmente para quienes no necesitan psicoterapia, sino que buscan un apoyo para su crecimiento personal.

El coaching se dirige a personas  común y corrientes, personas sanas e inteligentes que, en términos clínicos,  tienen un “nivel de funcionalidad alto” pero están insatisfechas con su vida.   Personas  que tienen un buen desempeño pero que no están conformes y  quieren algo diferente; personas que observan su rutina habitual e identifican  sus avances importantes, los  reconocimientos  o el dinero que obtienen, pero sin encontrar una real y profunda satisfacción.

El coaching no hace diagnostico ni intenta reemplazar a la psicoterapia. Por el contrario,  para algunas personas tener terapia y coaching con dos profesionales diferentes  simultáneamente es una opción muy poderosa. La gente cada vez tiene más claro que no hay que tener un trastorno mental para querer hacer cambios en la vida.  El profesional entrenado en terapia y coaching  le puede ayudar al cliente a identificar qué tipo de intervención le favorece más en el momento de vida  actual. También puede suceder que una persona inicie un proceso terapéutico y evolucione a un proceso de coaching.

No se puede trazar una línea recta que separe estas  dos formas de trabajo.  Si lo ponemos de manera simple y metafórica, y comparamos  el acto  de “montar en bicicleta” con  las tareas de la vida, un terapeuta nos puede ayudar a entender por qué tenemos miedo a montar en bicicleta, cuáles son los traumas o condicionamientos del pasado que nos impiden hacerlo y a partir de estos descubrimientos mejorar nuestra capacidad para decidirnos a montar y andar en ella;  un consejero, por otro lado,  nos explicaría cómo funciona la bicicleta y nos diría qué  podemos hacer para mantener el equilibrio mientras pedaleamos; un coach nos anima a subirnos en ella,  se para al lado nuestro, nos ayuda a recordar lo importante de lograrlo, nos conforta si caemos,  aviva la fuerza y la capacidad que tenemos para hacerlo  a medida que aumenta nuestra confianza y cogemos velocidad.   

Estar satisfecho o no con la vida es un asunto muy personal y cada persona tiene su propia definición de lo que es para ella una vida satisfactoria y valiosa. Lo primordial es que cada quien tenga claro lo que es importante y viva de acuerdo a esto. La única manera de saberlo es “pedaleando”  y aprendiendo.

En el trayecto inevitablemente habrá momentos de intenso dolor, ansiedad,  desesperanza,  confusión,.... Dependerá de la intensidad y duración de  estas emociones  que alguien se beneficie más de una psicoterapia o de coaching. Habrá momentos en la vida en que simplemente necesitamos ser escuchados y comprendidos, hay momentos en que realmente queremos  cambiar las cosas. En ambos tipos de intervención finalmente se trata de recuperar la confianza y el entusiasmo para seguir avanzando, creciendo y logrando las aspiraciones  en la vida.

Los terapeutas y los coaches difieren en entrenamiento y en experiencia. Una forma de identificar  la persona adecuada para  iniciar un proceso de coaching o de terapia es conocer sus hojas de vida y sus credenciales. Sin embargo, lo más importante es la persona que hay detrás de los papeles y los títulos. Lo primordial es lo que se siente al estar  con ella. Si decides  buscar apoyo para tu crecimiento personal, con un coach o un terapeuta,   visita a por lo menos dos  personas antes de tomar la decisión.  Solamente  tú puedes decidir que es lo que más te conviene.

En el cuadro a continuación se comparan los dos procesos: 

 CoachingTerapia
 Foco
 ¿Qué quiero lograr?
 ¿Qué esta mal?
 Acompaña para el logro de objetivo
 Alivia dolores y síntomas
 Provocar satisfacción personal
 Restaurar funcionamiento y ajuste
 Enfatiza en el futuro y las posibilidades
 Enfatiza en el pasado
 Enfatiza el cómo
 Enfatiza elqué y el por qué
Contexto
 Contexto clínico y modelo médico Contexo mas familiar, de reflexión
 Tiende a compartir distinciones y mostrar ámbitos de cegueras cognitivas
 Tiende a identificar transtornos o enfermedades diagnosticables
 Funciona dentro del paradigma de las posibilidades
 Funciona dentro del paradigma de las patologías
Relación
El cliente es el experto sobre su propia vida. El coach es sólo un facilitador del proceso El terapeuta es el experto y el cliente es el paciente
 Responsabilidad
El coach es responsable del proceso y el paciente de los resultados
El terapeuta es responsable del proceso y los resultados
 Estilo profesional
 El coach escucha al paciente y le muestra lo que ve, permitiendo al paciente decidir si le sirve o le hace sentido. El coach busca identificar las interpretaciones que hace el cliente y que lo bloquean El terapeuta indaga  y evalúa  los antecedentes para entender y diagnosticar  antes de proponer una intervención
 El coach es mas directo y retador El terapeuta tiende a ser  más sutil y no directivo

Basada en la propuesta de Martha Tovar en http://www.marthatovar.net/index_archivos/Page386.htm.

 
Joomla Templates by Joomlashack